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SEO técnico · GEO

llms.txt: qué es, cómo se escribe y qué dicen los datos

Hay dos formas de escribir sobre este archivo. Una es prometer que te hará aparecer en ChatGPT. La otra es contarte qué es, cómo se hace bien y qué pasa de verdad cuando lo publicas. Vamos con la segunda.

6 de septiembre de 2026 · 7 minutos de lectura · Mariela Lanza
Tres tarjetas superpuestas —un candado, una red de nodos y un documento con una marca de verificación— que representan robots.txt, sitemap.xml y llms.txt

Un buscador clásico entra en tu web, rastrea el HTML y se las arregla con el menú, los banners, el pie de página y el aviso de cookies. Lleva veinte años haciéndolo y sabe separar el grano de la paja.

Un modelo de lenguaje trabaja distinto. Tiene una ventana de contexto limitada y le cuesta caro procesar ruido. La idea detrás de llms.txt es simple: darle un mapa en texto plano, ordenado y sin decoración, de lo que hay en tu sitio y dónde está. Un índice pensado para máquinas que leen, no para máquinas que rastrean.

La propuesta es de Jeremy Howard y se publica en llmstxt.org. En agosto de 2026 salió la versión 2 de la especificación, revisada después de dos años de uso real.

Qué es exactamente

Un archivo Markdown en la raíz de tu dominio, en tudominio.com/llms.txt. Nada más. No es código, no requiere plugin y no toca tu web.

Conviene no confundirlo con dos vecinos que se le parecen:

robots.txt

Permiso

Dice quién puede entrar y a dónde. Es la puerta.

sitemap.xml

Inventario

Lista todas tus URLs para que no se deje ninguna. Es exhaustivo.

llms.txt

Criterio

Selecciona lo importante y lo explica en lenguaje natural. Es editorial.

Los tres archivos responden a preguntas distintas. Solo el tercero te obliga a decidir qué importa.

Esa es la diferencia que más me interesa: el sitemap es exhaustivo, el llms.txt es editorial. Tú decides qué merece estar y en qué orden.

Cómo se escribe, según la especificación

El formato tiene un orden fijo. No es opcional: si te lo saltas, deja de ser un llms.txt válido.

  1. Un encabezado H1 con el nombre del sitio o proyecto. Obligatorio.
  2. Un blockquote —una línea que empieza por >— con el resumen breve: quién eres y qué haces.
  3. Secciones de contenido en párrafos o listas, sin encabezados, para el contexto que haga falta.
  4. Secciones con encabezados H2, cada una con una lista de enlaces.

Los enlaces se escriben siempre igual: [nombre](url): nota opcional. Esa nota final es la parte que más se descuida y la que más valor tiene — es donde explicas por qué ese enlace importa.

Hay además una sección ## Optional por convención: ahí va lo secundario, lo que un agente puede saltarse si necesita un contexto más corto.

# Nombre del sitio

> Resumen en una o dos líneas: quién eres, qué haces y para quién.

Contexto adicional en prosa, si hace falta.

## Servicios
- [Auditoría SEO](https://ejemplo.com/auditoria): qué incluye y a quién sirve.
- [Estrategia de contenidos](https://ejemplo.com/contenidos): alcance y entregables.

## Optional
- [Aviso legal](https://ejemplo.com/legal)

Si quieres ver uno real y terminado, el de esta web está en marielalanza.com/llms.txt. Ábrelo: se lee en treinta segundos y verás las decisiones tomadas.

Ahora los datos, que es donde se pone interesante

Aquí es donde la mayoría de los artículos sobre llms.txt se quedan cortos, porque contar la especificación es fácil y contar la adopción real es incómodo.

Dominios que publican un llms.txt válido

28

38.360 de los 137.210 analizados

De esos archivos, los que nunca recibieron una petición

97

Solo el 3% registró tráfico medible

Ahrefs, mayo de 2026. Uno de cada cuatro sitios lo publica; casi ninguno es leído.

Estudio de Ahrefs, mayo de 2026 — 137.210 dominios analizados

  • El 28% publicaba un archivo llms.txt válido: 38.360 sitios.
  • De esos, el 97% no recibió ni una sola petición en el periodo estudiado.
  • Del tráfico que sí llegó, el 96% eran bots y solo el 4% personas.
  • Y de esos bots, el 77% no eran de IA: auditorías SEO, rastreadores generales y herramientas de perfilado tecnológico. Un 12% eran herramientas estudiando el propio estándar.
  • GPTBot fue el bot de IA más activo, con un 4,51%. PerplexityBot y OAI-SearchBot sumaron un 1,1% entre los dos.
  • El dato más duro: cero peticiones de bots de IA buscando archivos llms.txt que no existían. No lo van buscando.

Fuente: Ahrefs, «We Analyzed 137K Sites: 97% of llms.txt Files Never Get Read».

Y por el lado de Google, la postura es explícita. En su guía de optimización para IA del 15 de mayo de 2026, Google Search dejó por escrito que llms.txt no es necesario para las AI Overviews, para el AI Mode ni para ninguna función generativa de la Búsqueda. John Mueller lo había comparado antes con la vieja metaetiqueta de keywords.

Las AI Overviews y el AI Mode beben del mismo índice de Google que el posicionamiento clásico. No hay una puerta lateral.

Entonces, ¿lo pongo o no lo pongo?

Mi respuesta es sí, pero por razones distintas a las que suelen darte, y con las expectativas en su sitio.

No lo pongas esperando tráfico. Los datos dicen que hoy casi nadie lo lee, y que ningún sistema de IA lo va buscando por su cuenta. Cualquiera que te prometa posiciones en ChatGPT por publicar un archivo de texto te está vendiendo humo.

Ponlo por estas tres razones:

  1. Cuesta una hora y no rompe nada. Es un archivo estático. El riesgo técnico es cero y no interfiere con robots.txt ni con el sitemap.
  2. Sí se usa en flujos de agente. Cuando una persona le pasa tu URL a un asistente y le pide que lo lea, ese archivo le ahorra al modelo tener que adivinar la estructura de tu sitio. Es un caso de uso distinto del posicionamiento, y es real.
  3. El ejercicio de escribirlo vale más que el archivo. Para redactarlo tienes que decidir cuáles son las diez URLs que de verdad importan de tu negocio y explicar cada una en una línea. Casi nadie lo tiene claro hasta que se sienta a hacerlo. Yo he descubierto arquitecturas mal planteadas escribiendo este archivo.

Dicho de otro modo: es una apuesta barata sobre un estándar que puede consolidarse o no. Si se consolida, estás dentro. Si no, perdiste una hora y de paso ordenaste tu web.

Cómo hacer el tuyo, en concreto

  1. Abre un archivo de texto plano y guárdalo como llms.txt.
  2. H1 con el nombre de tu negocio.
  3. Blockquote con dos líneas: qué haces, para quién, dónde. Incluye tu contacto.
  4. Elige entre ocho y quince URLs. No más. Si metes cien, pierdes el sentido del archivo, que es seleccionar.
  5. Agrúpalas en secciones H2 con nombres que un humano entienda: Servicios, Casos, Sobre mí.
  6. Escribe la nota de cada enlace. Una línea, en lenguaje natural, diciendo qué encontrará ahí.
  7. Súbelo a la raíz del dominio y comprueba que responde en tudominio.com/llms.txt.
  8. Revísalo cada vez que cambies algo importante de la web. Un mapa desactualizado es peor que no tener mapa.

Lo que me llevo

El SEO técnico está lleno de cosas que se hacen porque «hay que hacerlas», sin que nadie haya mirado los números. llms.txt lleva camino de ser una de ellas, y por eso quería escribir este artículo con los datos delante.

Mi criterio, después de mirarlos: hazlo, pero por lo que es —un mapa ordenado de tu sitio, y un ejercicio que te obliga a priorizar— y no por lo que te prometen que es. Prefiero decirte esto que venderte una expectativa que dentro de seis meses no se cumpla.

Mariela Lanza, especialista en SEO y GEO

Escrito por

Mariela Lanza

Especialista en SEO y GEO. Creo tiendas y sitios listos para posicionar desde el primer día, y trabajo su visibilidad en Google y dentro de las respuestas de ChatGPT, Gemini, Claude y Perplexity. Antes, quince años dirigiendo equipos: de ahí el orden con el que trabajo hoy la visibilidad orgánica.

¿Quieres el tuyo bien hecho?

Escribo el llms.txt junto con el resto de la base técnica: datos estructurados, robots.txt, sitemap y arquitectura de contenido. Suele salir en la misma auditoría, porque son la misma conversación.